Tres modelos. Cada uno adapta el mecanismo de pago al tipo de negocio. En todos, el dinero viene de lo que el mismo activo produce.
El especialista acumula participación por cada hora, tarea o entregable. Esa participación tiene un valor futuro que se activa cuando la empresa genera: primeros ingresos, ronda de inversión o venta.
El inversionista compra el equipo. La beneficiaria lo usa y cada mes reporta: ingresos − costos − gastos = excedente. Un % acordado (60-80%) del excedente abona al capital del inversionista. Si produce más, paga más rápido.
El inversionista financia depósito y arriendo. El operador reporta ventas cada día. Del excedente diario, un porcentaje va al inversionista. Tres fases: Pagando capital, Pagando retorno y Negocio libre (el negocio es completamente del operador).
Todo pago en Escala pasa por un ledger inmutable de doble partida. Cada transacción queda registrada con idempotency key — sin duplicados, sin pérdidas, con trazabilidad total.